El juego forma parte del aprendizaje intrínseco de los niños lo que favorece de una forma positiva la adquisición del conocimiento de una forma lúdica y entretenida. El juego educativo es una gran herramienta que nos permite conectar con nuestros hijos, sociabilizar con ellos, disfrutar y aprender al mismo tiempo.

El juego educativo tiene en sí mismo un gran potencial, sobre todo cuando se comparte con la familia y con amigos. Pero este no es tan solo el único beneficio que aporta a los más pequeños. Entre sus principales bondades desctacan:

Un mayor aprendizaje ya que este viene intrínseco dentro del juego, lo que hace que resulte motivador y positivo.

Favorece el desarrollo cognitivo donde se desarrollan capacidades como la concentración, la memoria, la imaginación, la creatividad y el razonamiento lógico.

Mejora la motricidad global. El movimiento hace que el niño desarrolle sus habilidades motoras así como la precisión y la coordinación de sus movimientos.

Adquisición de habilidades sociales ya que se necesitan habilidades como la cooperación, el compañerismo y el trabajo en equipo.

El juego favorece el desarrollo emocional y afectivo hacia su entorno. Creando así un clima óptimo que permite al niño desfogar, desconectar y aliviar sus frustraciones. 

Para conocer más a fondo las bondades del juego educativo te recomiento que eches un vistazo a nuestra publicación donde hablamos sobre las ventajas de los juguetes educativos.

Crecemos juntos, aprendemos jugando.

Puntuación: 4 de 5.

Selección del juguetes educativos

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